El gobierno argentino no invitó a ningún expresidente con vida a la recepción al papa León XIV del domingo 8 de noviembre, dijeron funcionarios, mientras que los gobernadores, los legisladores y la vicepresidenta Victoria Villarruel sí están invitados.

El canciller Pablo Quirno dijo el lunes que todos los gobernadores, diputados y senadores están invitados a la recepción en el Palacio Libertad, el edificio del centro de Buenos Aires que albergó el Centro Cultural Kirchner, y que, según sus palabras, "los expresidentes todavía no están incluidos". El ceremonial de la Presidencia envió las invitaciones a los legisladores y a sus cónyuges. Los invitados deben llegar desde las 16:30 para el evento de las 18:30 y respetar un código de vestimenta oscura fijado por el Vaticano.

Ninguno de los expresidentes recibió una invitación: Mauricio Macri, Alberto Fernández, Eduardo Duhalde y Adolfo Rodríguez Saá, entre otros. Cristina Fernández de Kirchner cumple prisión domiciliaria tras una condena por corrupción. La Conferencia Episcopal, que encabeza Marcelo Colombo, había propuesto invitar a todos los expresidentes para una foto de unidad, según personas cercanas a los preparativos, y la idea se descartó. Un funcionario del Vaticano dijo que la lista de invitados a los actos oficiales la deciden las autoridades locales.

Macri está en la lista del gobierno de la ciudad de Buenos Aires para la misa del papa en el Monumento de los Españoles, en Palermo, el lunes a las 11:30, invitado por el jefe de Gobierno porteño, su primo Jorge Macri, según funcionarios de la ciudad. Personas cercanas a Macri dijeron que no había pedido una invitación. Hilda González de Duhalde, esposa de Duhalde, dijo a La Nación que no había ningún problema ni conflicto. Personas cercanas a Kirchner dijeron que no hay que mezclar las cosas y que lo que importa es que el papa venga y se encuentre con la gente.

Es la primera visita de un papa a la Argentina desde la de Juan Pablo II en 1987, un viaje de cuatro días que termina el 11 de noviembre.