El tribunal electoral de Brasil declaró ganador de la segunda vuelta del domingo al presidente Luiz Inácio Lula da Silva, por unos 4,4 millones de votos sobre Flávio Bolsonaro, una remontada después de haber terminado segundo en la primera vuelta. Las acciones brasileñas y el real cayeron con fuerza el lunes, cuando los inversores reaccionaron al resultado.

El argentino Javier Milei, que había respaldado a Bolsonaro, fue el único presidente sudamericano que no había felicitado a Lula hasta la tarde del lunes. Su oficina y la cancillería guardaron silencio, y fuentes del gobierno dijeron que el resultado no se trató en la reunión de gabinete del lunes.

Brasil es el mayor socio comercial de la Argentina, y las relaciones ya eran tensas. Brasil retiró a su embajador en Buenos Aires después de que Milei llamara ladrón a Lula en un acto de campaña de Bolsonaro en julio, más tarde redujo el nivel de los lazos diplomáticos y la semana pasada acusó a Milei de intromisión en la elección por una publicación en X.

Bolsonaro dijo que no aceptaría el resultado y que pediría anular la elección. Objetó la orden de un juez de la Corte Suprema, dictada minutos después del cierre previsto a las 17, de extender la votación por dos horas. El presidente del tribunal electoral, Kássio Nunes Marques, designado por Jair Bolsonaro, dijo que la extensión no cambió el resultado. Las dos campañas habían pedido más tiempo de votación: la de Lula por la falta de colectivos y la de Bolsonaro por las fuertes lluvias.

Fuentes del gobierno dijeron a La Nación que la demora está ligada a la impugnación de Bolsonaro, y señalaron que el gobierno de EE. UU., que también respaldó a Bolsonaro, tampoco había reconocido el triunfo. Las mismas fuentes admitieron que la diferencia es casi imposible de revertir.

El domingo, mientras la votación se extendía dos horas más allá del cierre previsto, Milei volvió a publicar mensajes en X que cuestionaban la extensión y la transparencia del voto. Más tarde esa noche, el asesor presidencial Santiago Caputo escribió en X, sin nombrar a Lula, que los analistas dirían ahora que la ola azul de la derecha había terminado y que todo va según lo planeado. El lunes, Milei volvió a publicar el mensaje de un legislador libertario que criticaba a los votantes de Lula por la caída de los mercados de Brasil.

Dirigentes de todo el espectro felicitaron a Lula, entre ellos los presidentes de derecha José Antonio Kast, de Chile, Keiko Fujimori, de Perú, y Abelardo de la Espriella, de Colombia. En la Argentina, lo hizo el expresidente Mauricio Macri, cuyo partido de centroderecha, el PRO, es aliado del partido de Milei en el Congreso, y también dirigentes del movimiento peronista opositor, entre ellos el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof.

El nuevo mandato de Lula comienza el 5 de enero de 2027. La próxima cumbre del Mercosur, el bloque comercial sudamericano que integran ambos países, está prevista para diciembre en Montevideo.