El Ministerio de Economía aprobó el jueves beneficios impositivos, aduaneros y cambiarios para la tercera planta de Toyota en Zárate, de US$1.250 millones, que fabricará una pickup híbrida, según una resolución publicada en el Boletín Oficial.
Los beneficios provienen del RIGI, los incentivos impositivos y aduaneros para inversiones de más de US$200 millones. Se aplican solo a la nueva planta, que Toyota debe operar mediante una sucursal exclusiva, con cuentas propias, separada de su fábrica actual.
La planta, sobre la Ruta Nacional 12, en la provincia de Buenos Aires, fabricará un híbrido pleno, un auto que combina un motor de combustión con un motor eléctrico y no se enchufa. El primer modelo será una pickup, con un posible SUV más adelante, y la resolución dice que la tecnología no tiene precedentes en la producción local.
Toyota prevé gastar US$669,6 millones, el 53% del total, en proveedores locales para la construcción y los equipos, muy por encima del mínimo de 20% que exige el régimen, según la resolución.
El tribunal de defensa de la competencia concluyó que la ampliación sumaría capacidad sin desplazar a ningún competidor, y que la mayor parte de la producción iría a la exportación. El Ministerio de Economía proyecta exportaciones por US$1.280 millones al año y unos 3.600 empleos durante la construcción y 2.600 una vez en operación, directos e indirectos.
La cifra de inversión difiere según la fuente: el Ministerio de Economía anunció el proyecto como de US$1.341 millones, mientras que la presentación de Toyota y la resolución cuentan US$1.253 millones. El presidente de Toyota Argentina, Gustavo Salinas, dijo el 7 de octubre que el proyecto todavía se estaba validando con la casa matriz, y que la confirmación del RIGI sería un respaldo importante en ese proceso.
Toyota se comprometió a invertir US$167,3 millones en los primeros dos años y debe completar la inversión mínima a más tardar el 30 de septiembre de 2028.
