El gobierno del presidente Javier Milei declaró el lunes secreto militar la compra de nuevo equipamiento para las fuerzas armadas, mediante un decreto que mantiene fuera de la vista pública el tipo de equipo, su costo y su proveedor.

El Decreto 1205, publicado en el Boletín Oficial y firmado por Milei y por el ministro de Defensa, Carlos Presti, teniente general, abarca los contratos necesarios para concretar las compras enumeradas en un expediente del Ministerio de Defensa. El decreto no dice qué se compra, a quién ni por cuánto, y tampoco nombra la fuerza que lo recibirá.

Según las normas de secreto militar de 1963 que cita el decreto, los organismos involucrados quedan exentos de las reglas de publicidad que normalmente rigen las compras del Estado. El Ministerio de Defensa sostiene que la divulgación podría comprometer la seguridad nacional y los medios de defensa del país. Su subsecretaría administrativa está autorizada a tomar las medidas necesarias para aplicar el decreto.

La medida llega en medio de una disputa con el Reino Unido por las Malvinas. La Argentina abrió un arbitraje internacional por el proyecto petrolero Sea Lion, sancionó a empresas que operan en torno a las islas y comprometió fondos para reactivar la base naval de Ushuaia. El decreto no menciona las Malvinas ni ningún sistema de armas en particular.

El gobierno dictó al menos cuatro decretos anteriores de este tipo: tres en 2024 vinculados a los aviones de combate F-16 comprados a Dinamarca, y un cuarto este año sobre la exportación temporal de repuestos de F-16 para su mantenimiento. El segundo lote de los aviones llegó en septiembre. Este decreto tiene otro número de expediente y no menciona los F-16.

La unidad de datos de Infobae calculó, a partir del sistema de compras del Estado y de acuerdos bilaterales, que la Argentina gastó US$445 millones en armas y equipamiento militar y de seguridad entre diciembre de 2023 y agosto de 2026. Es más que los US$428,7 millones durante la presidencia de Alberto Fernández y seis veces los US$72 millones durante la de Mauricio Macri, según el mismo cálculo. La mayor parte se gastó en 2024.