Brasil, el principal socio comercial de la Argentina, elige presidente el 25 de octubre, y quien gane influirá tanto en un déficit bilateral que se redujo 91% en un año como en el impulso del presidente Javier Milei para flexibilizar el Mercosur, el bloque aduanero.

El senador Flávio Bolsonaro ganó la primera vuelta el 4 de octubre con el 47,03% de los votos válidos, frente al 45,16% del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, según el tribunal electoral de Brasil. Las encuestas previas a la elección ponían a Lula adelante. Milei respaldó abiertamente a Bolsonaro, y ninguno superó el 50% necesario para ganar en primera vuelta.

Cómo está el comercio

El déficit de la Argentina con Brasil en septiembre fue de US$51 millones, frente a US$578 millones un año antes, según el ministerio de Economía de Brasil. Las importaciones argentinas desde Brasil cayeron 25,2%, a US$1.357 millones, mientras que las exportaciones subieron 5,5%, a US$1.305 millones, informó la consultora Abeceb. De enero a septiembre, Abeceb calcula el déficit en unos US$1.690 millones, contra US$4.700 millones un año antes.

Según Abeceb, la mejora se debe más a la debilidad de la demanda argentina que a un aumento de las ventas: las cuatro principales líneas de importación vinculadas con los autos bajaron de US$795 millones a US$433 millones, aproximadamente el 79% de la caída de las importaciones desde Brasil. La producción argentina de autos cayó 15,6% en septiembre y los patentamientos de autos nuevos, 11,4%, y Abeceb sostiene que los modelos chinos y de otros orígenes no brasileños están ganando participación.

Del lado de las exportaciones, los vehículos de carga y de uso especial aportaron US$350,6 millones en septiembre, el 26,9% de las ventas argentinas a Brasil, mientras que las exportaciones de autos de pasajeros se mantuvieron estables en US$147,9 millones. Las ventas de petróleo crudo a Brasil subieron 42,2%, a US$61,8 millones, y las de aluminio, 121,1%, a US$53 millones, mientras que las de trigo cayeron 25,7% porque Brasil compra más a Rusia y a Estados Unidos, indicó la consultora. Abeceb proyecta para 2026 un déficit de unos US$2.200 millones, menos de la mitad de los US$5.200 millones de 2025.

Si gana Bolsonaro

La Casa Rosada ve una presidencia de Bolsonaro como una ventana para reescribir el Mercosur. La Argentina quiere una revisión del arancel externo común (el derecho único que los miembros cobran por las importaciones de fuera del bloque) y más libertad para que los miembros firmen acuerdos comerciales con terceros países.

Abeceb sostiene que el real más fuerte tras la primera vuelta ya ayuda a la balanza comercial argentina, y que una victoria de Bolsonaro tendría efectos ambiguos para los vendedores argentinos: un menor déficit fiscal brasileño podría alentar más crédito y más compras de productos argentinos, mientras que un Mercosur más débil podría perjudicar las ventas. Gustavo Pérego, de Abeceb, dijo que una reducción de las barreras comerciales de Brasil podría exponer a los fabricantes argentinos de autopartes a más competencia.

Si gana Lula

Pérego espera una relación distante con Milei, con conversaciones conducidas sobre todo por equipos técnicos. La Argentina tendría que llevar adelante su agenda en el Mercosur con un gobierno de Lula, a quien Milei llamó “el comunista de Lula” la noche de la elección. El comercio de autos, que Abeceb calcula en alrededor del 40% del total, seguiría dependiendo de la demanda brasileña y del tipo de cambio, como ocurre ahora.

Los brasileños votan en la segunda vuelta el 25 de octubre.