El organismo federal de auditoría de la Argentina dice que el Banco Central perdió US$1.023 millones en 2025 con derivados respaldados por su oro, una pérdida que el presidente del organismo auditor describió como un error de cálculo.
La Auditoría General de la Nación (AGN), el organismo que audita a las entidades públicas, llegó a esa conclusión el jueves 8 de octubre, cuando aprobó los estados financieros del Banco Central de 2025 por considerarlos razonables en sus aspectos técnicos. El informe señala contratos, conocidos como opciones, que el banco firmó durante el año con parte de su oro como activo subyacente. Según la AGN, costaron unos AR$1,5 billones (US$1.023 millones), compuestos por US$960 millones en pérdidas por las opciones y US$62,8 millones en primas, el precio inicial de las opciones. El banco pagó la suma en dólares de sus reservas, y no quedaban posiciones abiertas de ese tipo a fin de año.
El presidente de la AGN, Juan Manuel Olmos, dijo que el organismo nunca había registrado una pérdida de ese tamaño en las cuentas del banco, ni el uso de reservas de oro físico en operaciones de ese tipo. Según Olmos, en síntesis, durante 2025 el Banco Central realizó operaciones financieras especulando sobre una determinada trayectoria del precio internacional del oro, se equivocó en el cálculo y perdió US$1.023 millones. El informe mismo describe los contratos como coberturas; la caracterización como especulación es de Olmos.
El Banco Central respondió el mismo día con un comunicado. Dijo que su posición en oro produjo una ganancia neta de US$2.505 millones en 2025 si se cuentan en conjunto el aumento del precio del metal y las coberturas, ya que una cobertura paga cuando el mercado baja y cuesta dinero cuando sube. El banco dijo que cubre el 100% de su oro y lo hace desde 2007, y sostuvo que una operación financiera no puede ser a la vez una cobertura y una operación especulativa. Acusó a la conducción de la AGN de trabajar para desacreditar a las autoridades del Banco Central, con fines puramente políticos.
Olmos reiteró su postura el viernes en una entrevista con Radio Mitre, y dijo que el informe es una exposición técnica y no una opinión política. Dijo que el oro se compró en gestiones anteriores, por lo que los US$2.505 millones del banco reflejan la suba del precio de un metal que ya tenía, y que sin los contratos habría ganado algo más de US$3.500 millones.
Los estados financieros fueron firmados por los siete auditores de la AGN, pero tres expresaron su disidencia respecto del párrafo sobre la pérdida con el oro. Entre quienes disintieron está Mónica Almada, quien integra el Colegio de Auditores Generales a propuesta del oficialismo y dijo a Radio Mitre que el párrafo se agregó la noche anterior a la votación; calificó el episodio de operación de desgaste contra el presidente del Banco Central, Santiago Bausili.
Una auditoría separada de la AGN sobre cómo manejó el banco su oro físico, incluidos los motivos por los que se lo trasladó al exterior, adónde fue y quién se benefició, está ahora en manos del banco para que responda. El organismo había dicho en septiembre que su revisión de la trazabilidad del oro en el exterior no estaba terminada, lo que contradecía el relato de Bausili ante el Senado.



