El ministro de Economía Luis Caputo llega a Bangkok el martes para las reuniones anuales del FMI y el Banco Mundial, donde pedirá al Fondo una dispensa por una meta fiscal incumplida e intentará liberar unos US$869 millones vinculados a la tercera revisión del programa de préstamo de la Argentina.

El dinero importa para las reservas del Banco Central. La Argentina le pagó hace poco al FMI unos US$795 millones, y el cronograma de vencimientos con el Fondo muestra US$865 millones en noviembre y US$340 millones en diciembre. El desembolso compensaría el pago ya realizado.

La revisión se complicó. El superávit fiscal primario (ingresos menos gastos antes de los intereses de la deuda) de enero a junio fue de AR$6,29 billones (unos US$4.200 millones), frente a una meta acordada de AR$6,86 billones (unos US$4.600 millones), una diferencia de AR$573.974 millones (unos US$385 millones). El Ministerio de Economía pedirá una dispensa, una excepción formal que permite que la revisión avance pese al incumplimiento. La Argentina sí cumplió la meta de reservas netas de junio, pero solo después de que el Fondo flexibilizó el requisito.

Una misión técnica del FMI encabezada por Joyce Wong terminó en Buenos Aires a fines de septiembre sin un acuerdo a nivel técnico. Una vez que haya acuerdo, el Directorio Ejecutivo del Fondo deberá aprobar la revisión antes de liberar dinero alguno.

Caputo tiene previsto reunirse con Kristalina Georgieva, al frente del FMI, con Ajay Banga, al frente del Banco Mundial, y con Ilan Goldfajn, al frente del Banco Interamericano de Desarrollo, acompañado por José Luis Daza, de la Secretaría de Política Económica, y por Santiago Bausili y Vladimir Werning, del Banco Central. Las reuniones se realizan del 12 al 18 de octubre.

El presidente Javier Milei usó una entrevista del lunes en Radio Mitre para rechazar las versiones de que Caputo dejará el gabinete. Dijo que hay que estar completamente loco para pensar que Caputo se va del gobierno, calificó esos rumores de disparate total y sostuvo que buscan debilitar al ministro mientras se reúne con Georgieva. Afirmó que nadie cuestiona a Caputo porque se trata de sus políticas. Agregó que espera ser reelecto el año próximo y que Caputo es uno de los ministros con los que cuenta para un segundo mandato.

Las conversaciones se dan en un momento de debilitamiento de la economía. Las cifras oficiales muestran que la actividad cayó 2,9% mensual en julio, y el Banco Mundial redujo a 2,1% su proyección de crecimiento de la Argentina para 2026, frente al 3,6% de junio. Julie Kozack, portavoz del FMI, dijo que el crecimiento se concentra en energía, minería y agricultura y que necesita extenderse a otros sectores.