El río Paraná inundó casas del barrio Anahí, en el extremo norte de la ciudad de Corrientes, el viernes 16 de octubre, y Defensa Civil de la provincia informa que 222 personas fueron reubicadas desde que empezó la crecida.
Se prevé que el río supere los 7 metros en Corrientes el viernes o el sábado, el nivel a partir del cual se ordenan evacuaciones. Bruno Lovinson, jefe de Defensa Civil provincial, dijo que 71 personas de 14 familias de la capital ya se habían ido por su cuenta y que espera que el pico tarde cuatro o cinco días más en pasar. El gobernador Juan Pablo Valdés recorrió la zona el jueves y dijo que se abrirán refugios con comida y atención médica si más familias deben irse.
La mayoría de los desplazados están río arriba, donde la crecida llegó primero. En Itatí, 55 personas fueron reubicadas, frente a 14. En la isla Apipé Grande y la isla Apipé Chica, cerca de la represa de Yacyretá, se fueron 44, y 19 vecinos de Ituzaingó fueron trasladados. Paso de la Patria, en Corrientes, y Barranqueras, en Chaco, siguen en alerta.
Más arriba, sobre el Paraná, en Misiones, localidades como Libertad y Santa Ana mantienen las evacuaciones, aunque las mediciones allí muestran el río estable o en descenso.
La Entidad Binacional Yacyretá prevé que los caudales de ingreso sigan subiendo hasta el viernes y luego se mantengan o bajen levemente desde el sábado 17 de octubre.
El río Uruguay dejó de ser la principal preocupación. La comisión técnica mixta de la represa de Salto Grande dijo que el río en Concordia, en Entre Ríos, estaba el viernes en 10,86 metros y no superará la marca de alerta de 11 metros en los próximos días. En Paso de los Libres, Corrientes, 31 personas de seis familias permanecen en cuarteles del Ejército.
La comisión no espera lluvias en la cuenca norte del río durante varios días, y las lluvias volverían a partir del 22 de octubre.



