La crecida de los ríos en el noreste de la Argentina había obligado a 2.296 personas a dejar sus casas al 21 de octubre, según el recuento del organismo federal de emergencias, y las autoridades esperan que el agua alta dure meses.

La cifra sigue subiendo. Carolina Meiriño, que coordina el comité provincial de emergencia del Chaco, dijo que unas 1.790 personas habían dejado sus casas hasta el sábado 24 de octubre, unas 500 de ellas por cuenta propia, frente a 1.194 el miércoles. La mayoría está en Barranqueras y Puerto Vilelas, localidades ribereñas junto a Resistencia, la capital provincial.

En la otra orilla, en Corrientes, Defensa Civil contó 1.084 personas fuera de sus casas el miércoles, frente a 222 el 16 de octubre, cuando el Paraná llegó por primera vez a la ciudad de Corrientes. El sábado el río marcaba allí 7,37 metros, según el Instituto Nacional del Agua, por encima del nivel a partir del cual se ordenan evacuaciones.

Dos peones rurales murieron mientras sacaban ganado de una isla del río cerca de Bella Vista, en Corrientes; la policía confirmó el 19 de octubre que había encontrado los dos cuerpos, tres días después de que los hombres desaparecieran. Esa noche cedió un terraplén de tierra en Paso de la Patria, una localidad turística de pesca deportiva de la provincia, y el agua inundó varios barrios.

Las autoridades dicen que el agua no bajará pronto. Gustavo Santos, subsecretario de Protección Civil del Chaco, dijo el viernes que la situación seguirá así durante un par de meses, con el río subiendo y bajando de forma constante.

Río arriba, en Misiones, las tormentas del jueves y el viernes cortaron rutas y puentes. La policía provincial contó 141 personas evacuadas y 117 viviendas afectadas, y diez pasos fronterizos fluviales de la provincia siguen cerrados.

Un representante de Coninagro, una federación de cooperativas agropecuarias, dijo que unas 900.000 cabezas de ganado de Santa Fe, Chaco y Corrientes están expuestas a la inundación, y que los ganaderos han ido sacando los rodeos de las islas del río hacia terrenos más altos.

Río abajo, el Instituto Nacional del Agua prevé que el Paraná se mantenga por debajo de su marca de alerta de 5,3 metros en la ciudad de Santa Fe hasta el 3 de noviembre. Río arriba, espera nuevas crecidas en los próximos días por las lluvias en la cuenca alta del Paraná, en Brasil y Paraguay, y funcionarios de Corrientes advirtieron el viernes de nuevas subas la semana próxima.