El ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben Gvir, instó al primer ministro Benjamín Netanyahu a reconocer la soberanía argentina sobre Malvinas y a sancionar al Reino Unido mientras continúe la ocupación.
Ben Gvir, integrante de línea dura de la propia coalición de gobierno de Netanyahu, rompió públicamente con la neutralidad oficial de Israel en la disputa y acusó a Londres de apoderarse de territorio y recursos petroleros argentinos.
Es hora de que el Estado de Israel reconozca públicamente que las Islas Malvinas son territorio argentino ocupado, que los británicos le roban violentamente al pueblo argentino.
Sus declaraciones se conocieron el mismo día en que el gobierno argentino anunció denuncias penales contra Navitas, una empresa israelí con sede cerca de Tel Aviv que cotiza en la Bolsa de Tel Aviv, y sus subsidiarias, por operaciones petroleras que, según el gobierno, se realizaron sin autorización en Malvinas. La Argentina también esbozó sanciones más duras para las empresas que operan en las islas con licencias británicas y propuso un proyecto de ley que extiende las penas a los proveedores de esas empresas, a la vez que excluye a los infractores de futuros contratos con el gobierno.
La disputa gira en torno al proyecto Sea Lion, un gran desarrollo petrolero marino en aguas frente a las islas, que se viene preparando desde hace más de una década y que se espera que empiece a producir alrededor de 2028. Navitas tiene una participación mayoritaria del 65%; el 35% restante pertenece a Rockhopper Exploration, una empresa constituida en el Reino Unido que cotiza en el mercado AIM de Londres. La Argentina considera que cualquier perforación allí es una extracción de recursos argentinos sin su consentimiento, una posición que el gobierno del Reino Unido y las empresas operadoras rechazan.
Por separado, el gobierno argentino retomó los planes para una base naval cerca de Ushuaia, a unos 700 kilómetros de las islas, y le indicó al Ministerio de Economía que priorice el financiamiento del proyecto en el presupuesto 2027 enviado al Congreso este mes.
Ben Gvir tiene antecedentes de fijar posiciones de política exterior independientes de Netanyahu. Anteriormente pidió anexar partes de Cisjordania, impulsó la reconstrucción de asentamientos judíos en Gaza y chocó públicamente con aliados, entre ellos Estados Unidos, por la administración de Gaza en la posguerra. Sus declaraciones sobre Malvinas no cuentan con respaldo formal del gobierno y presionan a Netanyahu desde dentro de su propia coalición, no por canales oficiales.
Que un ministro israelí en funciones se ponga públicamente del lado de la Argentina contra un aliado de la OTAN, incluso sin el respaldo de su gobierno, agrega una dimensión inusual a la disputa de larga data.
Hasta el momento de la publicación, el gobierno del Reino Unido no había respondido a las declaraciones de Ben Gvir.
