La Argentina multó con AR$1.844 millones (unos US$1,2 millones al tipo de cambio oficial actual) al titular del buque pesquero Farruco, de bandera española, luego de que las autoridades lo detectaran operando dentro de su zona económica exclusiva.
El gobierno dijo que el Farruco es el quinto buque extranjero sancionado este año en el marco de su política de fiscalización mediante monitoreo electrónico. La sanción equivale a un millón de unidades de pesca según la normativa aplicable.
El operativo contó con la participación de la Prefectura Naval Argentina y con monitoreo electrónico, utilizado para identificar y seguir la actividad del buque. Esa vigilancia permite a las autoridades detectar movimientos que pueden indicar actividad dentro de áreas restringidas y elaborar expedientes administrativos a partir de esos registros y de otras pruebas. El gobierno presentó el caso como parte de un esfuerzo más amplio para que la pesca ilegal en aguas argentinas tenga consecuencias económicas.
La zona se extiende hasta 200 millas náuticas de la costa, con sujeción a los derechos y al marco legal que establece el derecho internacional, y tiene importancia comercial en el Atlántico Sur, donde grandes flotas extranjeras operan cerca de los límites de la jurisdicción nacional.
El tema tiene un peso particular para Tierra del Fuego. La provincia está rodeada de aguas de importancia estratégica que conectan el Atlántico Sur, el canal Beagle y las rutas hacia la Antártida. En la región se cruzan la pesca, el transporte marítimo, las operaciones navales y la protección de los recursos.
El caso del Farruco se da en un momento en que la Argentina pone mayor énfasis en el control de los recursos del Atlántico Sur. Al mismo tiempo, el gobierno intensifica su respuesta a la actividad petrolera costa afuera en torno a Malvinas, y convierte la fiscalización marítima en parte de una estrategia de soberanía más amplia.
