El secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, dijo el sábado que Washington dejó entrar a Estados Unidos a Flávio Bolsonaro, el candidato presidencial derrotado de Brasil, pero no participó directamente en su salida de Brasil.

Rubio habló en la conferencia de prensa que cerró una reunión de cancilleres del Grupo de las 20 principales economías, que organizó en Atlanta. Consultado sobre si Washington había ayudado a Bolsonaro, dijo que no facilitó nada y que el gobierno de EE. UU. "no participó directamente" en los arreglos que hizo Bolsonaro para salir de Brasil.

Bolsonaro "había tenido antes una visa, y el presidente tomó la decisión de permitirle ingresar al país", dijo Rubio. Agregó que el presidente Donald Trump había dejado claro que Bolsonaro sería admitido con un permiso de entrada temporal si llegaba a un puerto de entrada de EE. UU., y así fue. El 27 de octubre, un alto funcionario estadounidense había dicho que el Departamento de Estado emitiría visas a Bolsonaro y su familia.

La agencia de migraciones de la Argentina confirmó que Bolsonaro, su esposa y sus dos hijas cruzaron de Brasil a la provincia de Misiones en la noche del 27 de octubre y abordaron un jet privado en menos de una hora. Informes de medios de EE. UU., entre ellos el de The Wall Street Journal, dicen que Jason Miller, asesor de Trump, ayudó a organizar el jet, que llevó a la familia a Florida vía Ecuador.

Una jueza federal de Buenos Aires investiga si funcionarios argentinos ayudaron, mientras el gobierno dice que Bolsonaro ingresó a la Argentina con documentos válidos y que nada se lo impedía. Brasil, el mayor socio comercial de la Argentina, convocó el jueves al principal diplomático argentino en Brasilia por la salida de Bolsonaro.

La cuestión de un papel de EE. UU. también se plantea en el Congreso. En una carta con fecha del 29 de octubre, 25 demócratas de la Cámara de Representantes de EE. UU., encabezados por las representantes Sydney Kamlager-Dove, de California, y Dina Titus, de Nevada, pidieron a Rubio que dé cuenta de cualquier ayuda estadounidense. La carta califica su pregunta central de "sencilla": si el Departamento de Estado, la embajada de EE. UU. en Brasil u otro organismo ayudó a Bolsonaro a viajar a Estados Unidos o ingresar a él pese a la orden del tribunal brasileño. Sus 15 preguntas incluyen quién autorizó la decisión de emitir visas a Bolsonaro y su familia, y si algún funcionario estadounidense en la Argentina o Ecuador coordinó con él su itinerario. Los legisladores quieren respuestas por escrito antes del 13 de noviembre.