La Fiscalía pidió el jueves a un tribunal de San Isidro 12 años de prisión para Leopoldo Luque, quien trató a Diego Maradona como neurocirujano, y penas de prisión para otros cinco integrantes de su equipo de atención, con lo que comenzaron los alegatos en el nuevo juicio por la muerte del futbolista.
Patricio Ferrari y Cosme Iribarren sostuvieron que Luque; Nancy Forlini, quien coordinaba la atención domiciliaria en la prepaga Swiss Medical; y Agustina Cosachov, psiquiatra, cometieron homicidio simple con dolo eventual, es decir, que sabían que sus omisiones podían matar a Maradona y siguieron adelante igual. Pidieron 10 años para Forlini y ocho para Cosachov, quien además enfrenta una acusación por falsificación de documentos. El delito prevé de 8 a 25 años de prisión.
En el caso de Carlos Díaz, profesional de la psicología a quien alguna vez se consideró uno de los principales acusados, la Fiscalía bajó la calificación a homicidio culposo y pidió cinco años. Para Ricardo Almirón, de enfermería, y para Mariano Perroni, quien coordinaba al personal de enfermería, pidió cuatro años en cada caso. Desistió de la acusación contra Pedro Di Spagna, especialista en clínica médica, quien vio a Maradona una sola vez. Ferrari sostuvo que la organización caótica del equipo dejó a un paciente enfermo en situación de indefensión, abandonado a su suerte. Los acusados niegan los cargos y dicen que su muerte no pudo preverse.
La Fiscalía pidió que ninguna de las personas acusadas quede detenida si es condenada, porque todas se presentaron siempre ante la Justicia. Eduardo Ramírez, quien representa a Diego Jr., hijo de Maradona, respaldó esos pedidos, pero reclamó 10 años para Cosachov y la detención inmediata de Luque, Forlini y Cosachov en caso de condena.
Quienes representan a otros familiares hablarán el martes 13 y el miércoles 14 de octubre. Las defensas alegarán el 20, 21 y 22 de octubre, tras lo cual los tres integrantes del tribunal se retirarán a deliberar. Todavía no hay fecha para el veredicto.


