En muchas fábricas argentinas, la respuesta a un mercado débil fue reducir las horas antes que el personal. Las pequeñas y medianas empresas industriales (pymes) recortan turnos y reorganizan la producción en lugar de despedir, según datos de CAME, la Fundación Observatorio Pyme, la consultora Qualy y ManpowerGroup.

La magnitud de la presión no está en discusión. La industria en su conjunto perdió unos 90.000 puestos de trabajo asalariados registrados desde agosto de 2023, y alrededor de 50.000 de ellos corresponden a pequeñas y medianas empresas, según estimaciones del sector. El empleo en esas firmas cayó 15% en ese período, casi el doble de la baja de 8% del conjunto de la industria. Alrededor del 70% de lo que producen las pymes industriales se vende dentro del país, según CAME, por lo que dependen más que las exportadoras de un mercado interno que tarda en recuperarse.

Qué muestran las cifras más recientes

Apuntan en dos direcciones. El INDEC informó que la producción manufacturera subió 1,9% en agosto frente a julio, pero quedó 3,2% por debajo de agosto de 2025 y 2,7% más baja en los primeros ocho meses del año. La suba de agosto siguió a una fuerte caída en julio, y la baja interanual fue amplia: 11 de las 16 divisiones manufactureras del INDEC produjeron menos, con maquinaria y equipo (24% menos) y prendas de vestir, cuero y calzado (14,7% menos) a la cabeza.

Para las firmas más chicas en particular, el índice de producción industrial pyme de CAME cayó 3,9% interanual en julio, el último mes que publicó. El ministro de Economía, Luis Caputo, destacó la suba mensual y atribuyó parte de la debilidad del año a shocks transitorios de julio.

Dos lecturas de la misma tendencia

Las empresas y los analistas que siguen el sector sacan conclusiones distintas. Una encuesta de ManpowerGroup halló que 42% de las empresas pequeñas y 46% de las medianas planean mantener estable su dotación hasta fin de año, y que su expectativa neta de empleo mejoró en ambos grupos. Pablo Dragún, de la Fundación Observatorio Pyme, ve el mismo comportamiento como una primera etapa: a su juicio, las empresas intentan evitar los despidos todo el tiempo que pueden, y los recortes pasarían de las horas a las suspensiones y solo después a los despidos. La encuesta del Observatorio para el segundo trimestre halló que la producción de las pymes industriales cayó 11% interanual y el empleo, 4,5%.

Anastasia Daicich, al frente de Qualy, describió el patrón como el de empresas que aguantan hasta que la caída de las ventas y las demoras en la cadena de pagos ya no se lo permiten. Algunas reducen horas y esquemas de turnos, y otras recurren a trabajos de reparación y mantenimiento de equipos para seguir generando ingresos.

Qué seguir de cerca

Los turnos más cortos mantienen a las personas en nómina y las capacidades dentro de la planta, pero por sí solos no restablecen las ventas que financian esas nóminas. Si esto es un puente hacia una recuperación de la demanda interna o una etapa previa a nuevos recortes es algo que mostrarán los próximos datos: el índice pyme de CAME de agosto y septiembre, las cifras de producción de septiembre del INDEC y la encuesta del tercer trimestre del Observatorio Pyme. Ambas lecturas encajan con los números hasta ahora.