Unos 40 representantes empresariales y funcionarios de Malvinas inauguraron el lunes un foro comercial de dos días en Punta Arenas, Chile, mientras el gobierno de las islas y socios chilenos se preparan para reanudar una ruta marítima directa mensual a Puerto Stanley.
El canciller argentino, Pablo Quirno, dijo el martes que su gobierno seguía las conversaciones. Se espera que el servicio, operado por una naviera chilena, haga su primer viaje a mediados de noviembre, con una carga compuesta sobre todo por materiales de construcción, alimentos frescos y otros suministros para los aproximadamente 3.600 residentes de las islas, en un buque con capacidad de 2.600 metros cúbicos. Punta Arenas está a unos 900 kilómetros de las islas, menos de la mitad de la distancia a Montevideo, la principal ruta de abastecimiento actual. Infobae calculó en unos US$20 millones por año el negocio que se espera de los nuevos vínculos.
Louise Ellis, quien ocupa la subdirección de desarrollo económico del gobierno de las islas, dijo que la ruta no tenía “nada” que ver con el proyecto petrolero Sea Lion. “Este proyecto comenzó antes de Sea Lion y siempre ha tenido que ver con lo que las islas y nuestras comunidades necesitan ahora”, dijo.
Quirno dijo a Radio La Red que hay acuerdos vigentes con Chile y que se espera que Chile respete esos tratados, tal como los respeta la Argentina. Restó importancia al papel del gobierno nacional chileno: dijo que lo que ocurre ahí es, en todo caso, cosa de la alcaldía de Punta Arenas y no del gobierno nacional. En otra entrevista, con Infobae, dijo que el objetivo de la Argentina es impedir la exploración de recursos no renovables en Malvinas mientras la cuestión de fondo siga sin resolverse.
Quirno también descartó los comentarios de Fernando Barros, a cargo del Ministerio de Defensa de Chile, quien dijo el domingo que Chile apoya el reclamo argentino pero que Gran Bretaña ejerce la soberanía sobre las islas desde hace 200 años y que deben respetarse los intereses de las personas involucradas. Quirno dijo que la palabra del presidente pesa más que la de un ministro y que ahí termina el asunto. En una declaración conjunta firmada en Santiago el 3 de septiembre por Milei y el presidente chileno José Antonio Kast, Chile se comprometió a impedir el apoyo logístico a la pesca ilegal y a la actividad de hidrocarburos en aguas en disputa, informó La Nación.
El foro se realiza mientras la Argentina amplía su campaña contra la actividad económica vinculada con las islas, que ya incluye sanciones a 60 empresas y personas y una orden judicial para frenar el proyecto Sea Lion. Gran Bretaña calificó esa presión legal sobre las empresas de “inaceptable”.
El plazo de dos semanas que la Argentina dio a Gran Bretaña para frenar Sea Lion, anunciado el lunes, vence a mediados de octubre, aproximadamente un mes antes de la primera salida programada desde Punta Arenas.
