Flybondi no vuela una ruta regular desde el 6 de agosto, 35 días hasta hoy, su paralización más larga en una crisis que dejó a la aerolínea en tierra varias veces este año. Su accionista controlante impulsa una reestructuración supervisada por la justicia que podría reemplazar por completo la marca Flybondi.

Las propias cifras de cumplimiento de la aerolínea muestran la profundidad del derrumbe: en julio operó solo 129 de 666 vuelos programados, una tasa de cancelación de 80,6%, según datos de seguimiento de vuelos compilados por el rastreador independiente failbondi.fail. El regulador de aviación de Brasil le prohibió a la aerolínea vender pasajes en varias rutas tras una tasa de cancelación similar en sus servicios a Brasil. La compañía había anunciado planes de retomar hoy, 10 de septiembre, un servicio doméstico limitado, pero el seguimiento en tiempo real de Flightradar24 mostraba que ninguno de los 27 vuelos programados de la aerolínea había despegado al mediodía.

El personal lleva meses sin cobrar. Más de 700 exempleados despedidos todavía tienen pendientes indemnizaciones y pagos por retiro voluntario, algunos formalizados hace meses ante el SECLO, el servicio de conciliación laboral obligatoria del gobierno, según Ámbito. Esas personas también perdieron su cobertura de salud el 6 de agosto, cuando la empresa dejó de aportar a sus planes de salud y de medicina prepaga.

El Estado también es acreedor: el organismo tributario de la Argentina, la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), embargó cuentas de la empresa por más de AR$1.500 millones (unos US$990.000) en impuestos impagos. El accionista controlante de Flybondi, la empresa con sede en Estados Unidos COC Global Enterprise, encabezada por el empresario Leonardo Scatturice, dice haber puesto más de US$70 millones para mantener a flote la aerolínea y está enfrentado en una disputa aparte con Cartesian Capital Group, el anterior accionista principal de la aerolínea. Actualmente la empresa no tiene autoridades de directorio designadas.

El plan de recuperación de COC Global se apoya en sus otras empresas. Más de 200 empleados de tierra de Flybondi fueron transferidos a una subsidiaria, OCA Support, que ahora se ocupa de las operaciones de rampa y despacho en 14 aeropuertos. Se espera que otra aerolínea, OCA Air, vinculada al grupo propietario de la empresa argentina de logística y correo OCA, comience a operar en noviembre con una flota más chica. Es la pieza central de un plan que podría fusionar las operaciones de vuelo de Flybondi con la red logística de OCA en lugar de relanzar la aerolínea tal como era.

La aerolínea anunció y luego revirtió fechas de reanudación varias veces desde junio, y ningún anuncio formal confirmó si OCA Air reemplazará la marca Flybondi. Su Certificado de Operador Aéreo exige que vuele antes del 20 de septiembre, bajo riesgo de perder la licencia de plano.